Cerca de mi casa, al parecer todas las casas se sostuvieron bastante bien, pese a que se sintió muy fuerte el movimiento del terremoto, lo único que se vino abajo fue la ampliación que una vecina había hecho a su casa, que claramente no tenía previsiones antisísmicas. Como por la parte que se cayó se ve el interior de su casa, preferí no sacarle fotos, pero sí le saqué fotos a las grietas que quedaron en el cemento de algunas calles cerca. Me llamó la atención por que aunque algunas ya estaban en mal estado, es el único lugar que he visto en que el suelo se trizó. En las películas generalmente uno ve una grieta enorme que se traga todo a su paso, bueno al parecer esto es lo más cerca que se puede estar de eso, al menos por ahora. Debe haber sido impresionante el momento en que se trizó el cemento, lo único parecido a esto es el trozo de adoquines que se quebró en el banco cerca de tu casa en Viña, Marmotita.
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domingo, 21 de marzo de 2010
Las trizaduras del barrio y PerroCop
martes, 16 de marzo de 2010
¿Y dónde estaba Farkas?

Recorriendo la internerds, me encontré con una explicación de qué hizo Farkas (el famoso millonario conocido por sus excentricidades) durante la teletón en la que se recaudaron más de 30 mil millones de pesos, en ayuda de las víctimas del terremoto y maremoto. Tengo mis reservas, lamentablemente, sobre cómo se canaliza esa ayuda, aunque creo que, como nunca, los empresarios más importantes del país se manifestaron generosamente con la causa común, cosa que no ocurre con las teletones normales, en ayuda a los discapacitados, lo que nos lleva de regreso a la primera pregunta, ¿Y dónde estaba Farkas?
Al parecer, Farkas buscaba un lugar muy afectado, que no estuviera siendo asistido y al que pudiera ir y volver en un día, pues no habría condiciones para quedarse. Así, el miércoles 3, salió destino a Iloca con 17 camiones y unas 200 ó 300 toneladas de ayuda, sobre todo alimentos, carpas y frazadas. Temiendo saqueos, fue apoyado por Carabineros, que le envió un vehículo a cargo de un capitán y que encabezó el convoy. A media mañana, una llamada le advierte de una especie de "asalto de autoridad" que ocurriría en Curicó, donde el alcalde pensaba de algún modo apropiarse de esta ayuda para dar un golpe político personal. Preocupados, Farkas y su gente cambian la ruta y se van por Teno.
Aquí empieza la historia con otra de estas "autoridades", también alcalde. El primer incidente ocurre cuando éste aparece ante la comitiva de camiones, haciendo señas para detenerla. El alcalde en cuestión saluda a Farkas y, de inmediato, increíblemente, le pide ayuda para reparar los daños de su propia vivienda. Sostiene que no tenía ropa, no se había bañado y quería ayuda. La negativa fue elocuente: sus prioridades como autoridad debían ser otras. No logrado ese propósito, el edil solicita ser él quien distribuya la ayuda en su comuna, según su criterio. Tampoco lo logra. Frustrado, entonces, se pone al frente de la caravana, delante del auto de Carabineros.
El segundo incidente ocurre al llegar a Licantén. Curiosamente, en una intersección, unos conos impedían seguir derecho por un camino en perfectas condiciones y, casualmente, un camión basurero estaba estacionado a un costado. El alcalde hacía señas, y trataba de llevar el convoy por otro camino. Pero como no lo siguen y empiezan a mover los conos, el camión de basura se mueve para bloquear el camino. El capitán del convoy lo obliga a moverse y así sigue la comitiva, dejando atrás al alcalde.Saliendo de Licantén, el convoy es nuevamente detenido y Carabineros incauta dos camiones con 60 toneladas con leche, argumentando la debilidad de un puente. El capitán discute con el mayor: pierde capitán. Farkas se desespera. Se comunican con el general que había facilitado el apoyo policial. General llama a mayor: pierde mayor. La comitiva vuelve a rodar, y obviamente no hubo problema con el puente.
En el cruce del camino Iloca-Curepto, el alcalde se juega el último recurso y un nuevo carabinero detiene el convoy: otro puente impediría el avance. Farkas discute con el oficial y reclama que las autoridades le impiden dar ayuda para la gente. Justo en ese momento aparece un equipo del programa La Ley de la Selva que iba en la misma dirección y que saca las cámaras para grabar la disputa. Ahora son las cámaras de TV versus carabinero: ganan las cámaras y el oficial deja pasar al convoy. Con este puente tampoco hubo problemas.
Finalmente, los alimentos llegaron a Iloca y Farkas los distribuyó directamente a la gente que los necesitaba. Esta vez Farkas fue anónimo, como también lo fue el curioso alcalde, cuyo primer instinto fue su propia casa y el segundo la gloria eventual. Una anécdota del terremoto que deja muchas lecciones.
lunes, 15 de marzo de 2010
Lo que pasa por nuestros corazones y mentes...
Sugerencia, mira este video a pantalla completa, y antes de ponerlo, espera a que cargue completamente. Recorramos el país de norte a sur, cómo no vamos a querer nuestra tierra.
Han pasado varias cosas, luego espero escribir sobre ellas; por ahora regreso a la universidad...
Han pasado varias cosas, luego espero escribir sobre ellas; por ahora regreso a la universidad...
jueves, 11 de marzo de 2010
Algunas reacciones de los presidentes...
... ante los temblores durante el cambio de mando. Mejor ni pensar qué cara hubieran puesto durante el "Big One", hahahaha.
Uribe (Colombia) con cara de "sálvese quien pueda", mientras vemos que Cristina Fernández de Kirchner (Argentina) no se encomienda precisamente a Dios ante emergencias...
El simpatico Evo (Bolivia) y su amigazo Lugo (Paraguay) apuestan a cual columna se derrumbará sobre ellos...
Alan García (Perú), preguntándose si está creciendo, o el techo se le acerca...
El príncipe Felipe (España), pensando "en qué momento se me ha ocurrido venir"
El presidente Correa (Ecuador) con cara de entretenido, mientras el proveedor oficial de arrollados primavera del Congreso mira al techo preocupado.
¡¡ABRAZO DE GRUPO!! Es lo que parecen necesitar los presidentes de Ecuador, Perú, Paraguay y Bolivia. Morales y Lugo serán Best Friends Forever a partir de hoy...
Al final, se hizo el traspaso, mientras mirábamos divertidos las reacciones de los extranjeros ante estos pequeños temblores. Lo peor se viene ahora, con Piraña y sus secuaces en el gobierno, veamos qué tal lo hacen.
Uribe (Colombia) con cara de "sálvese quien pueda", mientras vemos que Cristina Fernández de Kirchner (Argentina) no se encomienda precisamente a Dios ante emergencias...
El simpatico Evo (Bolivia) y su amigazo Lugo (Paraguay) apuestan a cual columna se derrumbará sobre ellos...
Alan García (Perú), preguntándose si está creciendo, o el techo se le acerca...
El príncipe Felipe (España), pensando "en qué momento se me ha ocurrido venir"
El presidente Correa (Ecuador) con cara de entretenido, mientras el proveedor oficial de arrollados primavera del Congreso mira al techo preocupado.
¡¡ABRAZO DE GRUPO!! Es lo que parecen necesitar los presidentes de Ecuador, Perú, Paraguay y Bolivia. Morales y Lugo serán Best Friends Forever a partir de hoy...martes, 9 de marzo de 2010
Caminata por Concepción en toque de queda
ViaEl Francotirador.
La caminata bajo el toque de queda, en que sólo se mueven ocasionalmente algunos vehículos con suministros, que parecen huir de un lado a otro. No pude evitar sentir la atmósfera de Resident Evil al escuchar los pasos en calles vacías, calles que he recorrido de noche y están llenas de actividad. El momento en que se escuchan las gaviotas sobrevolando el cielo nocturno me hizo recordar Viña del Mar.
Esta noche regreso a Temuco, ya veremos qué ocurre allá.
Esta noche regreso a Temuco, ya veremos qué ocurre allá.
miércoles, 3 de marzo de 2010
... Sobre el Tsunami y una breve historia
Luego del terremoto, era previsible que el mar reaccionara, y como todo chileno o quien haya vivido algún tiempo en Chile, todos los habitantes de las ciudades y pueblos costeros huyeron a los cerros, apenas pudieron mantenerse en pie, luego que la tierra calmara su ira.

El gran problema ha venido cuando se anuncia por todos los medios que no hay alerta de tsunami, lo que hizo que muchos volvieran a sus casas abandonando la seguridad de los cerros, y siendo atrapados por las olas en sus hogares.
Aparentemente los servicios de la Armada (fuerza naval chilena) informaron con dudas sobre la posibilidad del tsunami en Chile, al no tener seguridad, las autoridades optaron por no aumentar la histeria colectiva y descartaron la posibilidad. Ambas actitues colaboraron para desatar una tragedia tan grave, o peor que el terremoto mismo; la devastación provocada por el océano no deja grietas, no deja escombros, literal y simplemente arrasa con todo y deja fragmentos que dejan apenas adivinar que antes ahí hubo un pueblo, una casa, una calle.
Embarcaciones en medio de ciudades costeras, pampas donde antes habían poblaciones, arenales y barro donde habían carpas y veraneantes; el terremoto duró dos minutos, un rato después, el mar en tres o cinco olas (en algunas zonas alcanzando casi
diez metros de altura, en otras sólo como una marea imparable) arrasó todo a su paso. La catástrofe en nuestros corazones durará años, y para muchos, toda la vida.
Muchos lo perdieron todo, muchos perdieron la vida. Luego de los horrores desatados por la naturaleza, muchos han quedado a merced de las malas artes y debilidad de espíritu de algunos, que aprovechándose de las circunstancias y esgrimiendo el hambre como argumento (¿Cómo se comen televisores, celulares y notebooks?), despojan a los sobrevivientes de lo poco que les ha quedado. Finalmente, la gente al verse indefensa, y ante la comprensible incapacidad de las autoridades por hacer llegar la ayuda a todos de manera rápida, si cae rápidamente en la desesperación y la histeria, pasando la noche en fogatas, armados con palos y piedras para defender sus cosas, ante la posibilidad de que aparezcan estos sujetos.
Lamentablemente, de una manera involuntaria, los medios han tenido ataques de pánico y lo han contagiado a las personas, pues inevitablemente, los primeros días han transmitido sólo noticias en que se ve destrucción, saqueos y desesperación, agravando la situación y la percepción de las personas.
Hay otras historias, que lamentablemente no tienen tanta pantalla en la televisión o los diaros en estos días, y quiero compartir una, que por casualidad pude escuchar, al comentar (como todo el mundo) las vivencias durante el terremoto.
Estaba yo en una tienda de juegos de fantasía, en el centro de Santiago, comentando con los demás el terremoto y lo que pasó, cuando uno de los que estaba ahí antes que yo (que tenía ambas manos vendadas, y una pierna con un yeso reciente, que otros estaban autografiando), se despidió y se fue. Al salir, algunos de los que estaban ahí comentaron "ohh este wn la cagó, y apenas lo han entrevistado en una radio", otro contestó "es que este wn no está ni ahí (no le interesa) con andarse alumbrando (jactarse) por la weá, cachai". "¿Qué le pasó?" pregunté, y ahí me contaron por qué estaba así.
El tipo venía a esa hora con tres amigos manejando hacia Santiago, por la carretera (supongo que desde el sur), y durante el terremoto, perdió el control del automóvil que manejaba, cayendo a una enorme grieta que
se formó en la carretera, cerca de uno de los tantos pasos sobrenivel que se derrumbaron. El auto se dio vuelta, pero los cuatro lograron salir. Los tres amigos quedaron con diversas lesiones y golpes, y como el auto quedó sobre sus cuatro ruedas, volvieron a subirse para retomar la calma y pensar en qué hacer. El que manejaba, estaba adolorido, pero salió a la carretera, y al ver que algunos autos venían directo a oscuras a caer a la misma grieta, les hizo señas. Como toda la iluminación estaba inutilizada, al parecer no lo vieron, y vio con impotencia como tres autos cayeron en la misma grieta, desviándose de la carretera y algunos dandose vuelta, otro quedando en medio de la grieta. Desafortunadamente, estos autos al parecer venían a mayor velocidad, para regresar pronto a Santiago luego de la catástrofe, y tuvieron aparentemente mayores daños, y sus ocupantes no salieron. Este tipo bajó y subió el cerro en varios intentos, hasta que sacó de entre los autos golpeados a todos los ocupantes, y los dejó arriba en la carretera, forcejeando con los fierros y arrastrando a algunos que estaban en malas condiciones como para subir. Existía una posibilidad de que al llegar más autos, chocaran con los anteriores y la situación empeorara.
Los amigos en los autos trataron de contactar, sin éxito, a personas de la carretera, ambulancias o carabineros, y sólo lograron hacer parar un camión que llegó después de ellos.
Al subirse todos al camión, notaron que el amigo que los salvó a todos, había perdido el conocimiento, apoyado en uno de los autos. Tenía una pierna y dedos de ambas manos, quebrados. Al parecer, la adrenalina lo ayudó a mantenerse en pie y ayudar a sus amigos y los otros viajeros.
Uno de los amigos que estaba con él en el auto la noche del terremoto, fue el que nos contó la historia, y se emocionó hasta las lágrimas al contarla.
Como esta, de seguro hay muchas otras, por ejemplo la de la niñita en Juan Fernández, que logró alertar a la gente y con eso se salvaron muchos, pero lamentablemente, las historias más trágicas son las que acaparan los titulares.
El terremoto y el tsunami nos dejaron mucha tristeza, pero está en nuestro espíritu como chilenos, levantarnos desde cualquier tragedia y ponernos de pie, ayudar a quienes nos rodean, y mostrar de qué estamos hechos.
Con humildad y calma, estoy seguro recuperaremos nuestro país, y saldremos fortalecidos de esta lección. Lo que no nos mata, nos hace más fuertes. Nietzsche tal vez había leído algo de historia de Chile.
Aparentemente los servicios de la Armada (fuerza naval chilena) informaron con dudas sobre la posibilidad del tsunami en Chile, al no tener seguridad, las autoridades optaron por no aumentar la histeria colectiva y descartaron la posibilidad. Ambas actitues colaboraron para desatar una tragedia tan grave, o peor que el terremoto mismo; la devastación provocada por el océano no deja grietas, no deja escombros, literal y simplemente arrasa con todo y deja fragmentos que dejan apenas adivinar que antes ahí hubo un pueblo, una casa, una calle.
Embarcaciones en medio de ciudades costeras, pampas donde antes habían poblaciones, arenales y barro donde habían carpas y veraneantes; el terremoto duró dos minutos, un rato después, el mar en tres o cinco olas (en algunas zonas alcanzando casi
diez metros de altura, en otras sólo como una marea imparable) arrasó todo a su paso. La catástrofe en nuestros corazones durará años, y para muchos, toda la vida.Muchos lo perdieron todo, muchos perdieron la vida. Luego de los horrores desatados por la naturaleza, muchos han quedado a merced de las malas artes y debilidad de espíritu de algunos, que aprovechándose de las circunstancias y esgrimiendo el hambre como argumento (¿Cómo se comen televisores, celulares y notebooks?), despojan a los sobrevivientes de lo poco que les ha quedado. Finalmente, la gente al verse indefensa, y ante la comprensible incapacidad de las autoridades por hacer llegar la ayuda a todos de manera rápida, si cae rápidamente en la desesperación y la histeria, pasando la noche en fogatas, armados con palos y piedras para defender sus cosas, ante la posibilidad de que aparezcan estos sujetos.
Lamentablemente, de una manera involuntaria, los medios han tenido ataques de pánico y lo han contagiado a las personas, pues inevitablemente, los primeros días han transmitido sólo noticias en que se ve destrucción, saqueos y desesperación, agravando la situación y la percepción de las personas.
Hay otras historias, que lamentablemente no tienen tanta pantalla en la televisión o los diaros en estos días, y quiero compartir una, que por casualidad pude escuchar, al comentar (como todo el mundo) las vivencias durante el terremoto.
Estaba yo en una tienda de juegos de fantasía, en el centro de Santiago, comentando con los demás el terremoto y lo que pasó, cuando uno de los que estaba ahí antes que yo (que tenía ambas manos vendadas, y una pierna con un yeso reciente, que otros estaban autografiando), se despidió y se fue. Al salir, algunos de los que estaban ahí comentaron "ohh este wn la cagó, y apenas lo han entrevistado en una radio", otro contestó "es que este wn no está ni ahí (no le interesa) con andarse alumbrando (jactarse) por la weá, cachai". "¿Qué le pasó?" pregunté, y ahí me contaron por qué estaba así.
El tipo venía a esa hora con tres amigos manejando hacia Santiago, por la carretera (supongo que desde el sur), y durante el terremoto, perdió el control del automóvil que manejaba, cayendo a una enorme grieta que
se formó en la carretera, cerca de uno de los tantos pasos sobrenivel que se derrumbaron. El auto se dio vuelta, pero los cuatro lograron salir. Los tres amigos quedaron con diversas lesiones y golpes, y como el auto quedó sobre sus cuatro ruedas, volvieron a subirse para retomar la calma y pensar en qué hacer. El que manejaba, estaba adolorido, pero salió a la carretera, y al ver que algunos autos venían directo a oscuras a caer a la misma grieta, les hizo señas. Como toda la iluminación estaba inutilizada, al parecer no lo vieron, y vio con impotencia como tres autos cayeron en la misma grieta, desviándose de la carretera y algunos dandose vuelta, otro quedando en medio de la grieta. Desafortunadamente, estos autos al parecer venían a mayor velocidad, para regresar pronto a Santiago luego de la catástrofe, y tuvieron aparentemente mayores daños, y sus ocupantes no salieron. Este tipo bajó y subió el cerro en varios intentos, hasta que sacó de entre los autos golpeados a todos los ocupantes, y los dejó arriba en la carretera, forcejeando con los fierros y arrastrando a algunos que estaban en malas condiciones como para subir. Existía una posibilidad de que al llegar más autos, chocaran con los anteriores y la situación empeorara.Los amigos en los autos trataron de contactar, sin éxito, a personas de la carretera, ambulancias o carabineros, y sólo lograron hacer parar un camión que llegó después de ellos.
Al subirse todos al camión, notaron que el amigo que los salvó a todos, había perdido el conocimiento, apoyado en uno de los autos. Tenía una pierna y dedos de ambas manos, quebrados. Al parecer, la adrenalina lo ayudó a mantenerse en pie y ayudar a sus amigos y los otros viajeros.

Uno de los amigos que estaba con él en el auto la noche del terremoto, fue el que nos contó la historia, y se emocionó hasta las lágrimas al contarla.
Como esta, de seguro hay muchas otras, por ejemplo la de la niñita en Juan Fernández, que logró alertar a la gente y con eso se salvaron muchos, pero lamentablemente, las historias más trágicas son las que acaparan los titulares.
El terremoto y el tsunami nos dejaron mucha tristeza, pero está en nuestro espíritu como chilenos, levantarnos desde cualquier tragedia y ponernos de pie, ayudar a quienes nos rodean, y mostrar de qué estamos hechos.
Con humildad y calma, estoy seguro recuperaremos nuestro país, y saldremos fortalecidos de esta lección. Lo que no nos mata, nos hace más fuertes. Nietzsche tal vez había leído algo de historia de Chile.lunes, 1 de marzo de 2010
Algunas reflexiones sobre lo que pasó
Ahora con más calma, gracias a Dios no nos pasó nada, mi familia en Temuco está bien, la casa no sufrió ningún daño, el ancestro acá en Santiago y familia también están bien, la familia de la Marmotita está toda bien en Viña, y mis amigos al menos en Temuco están todos bien; en general la sacamos barata.
Sin embargo, no puedo dejar de pensar en aquellos que lo han perdido todo, en aquellos que son víctimas de saqueos por parte de otros que, presa algunos de la desesperación, o simplemente aprovechando la tragedia para sacar a flote lo peor de la condición humana, se organizan para quitarle a otros lo poco que poseen.
La diferencia en los daños es demasiado notoria, de una comuna a otra; recorrimos Las Condes, Providencia y parte de La Reina, que salvo algunos escombros, no sufrieron daño, en cambio, otros sectores más modestos, presentan casas y edificios por los suelos.
En particular, el edificio de Maipú que practicamente se derrumbó sobre sí mismo, mientras casas y edificios a su lado permanecieron de pie, es la mejor prueba de el porqué la legislación es tan rigurosa con los estándares de construcción antisísmica. Ninguna explicación o excusa devolverá sus hogares a esas personas.
Por un lado, es un aterrizaje forzoso en la realidad humana; basta un temblor, o un incendio, para que muchas características en reposo surjan a la superficie. Las imágenes que llegan desde Concepción lo dejan a uno con un nudo en la garganta.
Por otro lado, muchos culpan al actual gobierno por no advertir respecto del tsunami, supongo que un hecho así era predecible, y bien hubiera valido la pena evacuar ante la posibilidad;
los efectos y cuenta de cuerpos sólo se verán con mayor claridad en los próximos días. Sin embargo, los medios para efectuar adecuadamente una evacuación, y cómo comunicarlo si no había electricidad por ningún lado, sumado a que con el caos reinante, podrían haber tenido consecuencias nefastas si finalmente nada hubiera ocurrido. Quien sabe, todo el país estaba en shock. De todas formas, el efecto del terremoto más el tsunami, ha sido simplemente devastador.
Si lees esto en algún lugar de la zona central de Chile, entre Valparaíso y Temuco, me alegra que lo puedas hacer, quiere decir que estás bien, y si lo lees fuera de esa área, o de Chile, alégrate de no haber vivido algo así, como yo me alegro que no lo hayas vivido.
En varios de los videos que puse, se ve un resplandor al momento de iniciarse el terremoto, María José y yo los vimos durante el terremoto también, me pregunto qué será.
Sin embargo, no puedo dejar de pensar en aquellos que lo han perdido todo, en aquellos que son víctimas de saqueos por parte de otros que, presa algunos de la desesperación, o simplemente aprovechando la tragedia para sacar a flote lo peor de la condición humana, se organizan para quitarle a otros lo poco que poseen.
La diferencia en los daños es demasiado notoria, de una comuna a otra; recorrimos Las Condes, Providencia y parte de La Reina, que salvo algunos escombros, no sufrieron daño, en cambio, otros sectores más modestos, presentan casas y edificios por los suelos.
En particular, el edificio de Maipú que practicamente se derrumbó sobre sí mismo, mientras casas y edificios a su lado permanecieron de pie, es la mejor prueba de el porqué la legislación es tan rigurosa con los estándares de construcción antisísmica. Ninguna explicación o excusa devolverá sus hogares a esas personas.
Por un lado, es un aterrizaje forzoso en la realidad humana; basta un temblor, o un incendio, para que muchas características en reposo surjan a la superficie. Las imágenes que llegan desde Concepción lo dejan a uno con un nudo en la garganta.
Por otro lado, muchos culpan al actual gobierno por no advertir respecto del tsunami, supongo que un hecho así era predecible, y bien hubiera valido la pena evacuar ante la posibilidad;
los efectos y cuenta de cuerpos sólo se verán con mayor claridad en los próximos días. Sin embargo, los medios para efectuar adecuadamente una evacuación, y cómo comunicarlo si no había electricidad por ningún lado, sumado a que con el caos reinante, podrían haber tenido consecuencias nefastas si finalmente nada hubiera ocurrido. Quien sabe, todo el país estaba en shock. De todas formas, el efecto del terremoto más el tsunami, ha sido simplemente devastador.
Si lees esto en algún lugar de la zona central de Chile, entre Valparaíso y Temuco, me alegra que lo puedas hacer, quiere decir que estás bien, y si lo lees fuera de esa área, o de Chile, alégrate de no haber vivido algo así, como yo me alegro que no lo hayas vivido.
En varios de los videos que puse, se ve un resplandor al momento de iniciarse el terremoto, María José y yo los vimos durante el terremoto también, me pregunto qué será.
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