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lunes, 7 de marzo de 2011

Un consejo

Como se habrá notado, he estado algo alejado de escribir por acá. La Marmotita y yo ahora nos comunicamos mucho más fluidamente desde que ya no está en el trabajo que le cerraba acceso a todo otro medio de comunicación, y como he tenido muchisisimo menos tiempo para jugar o escribir (salvo en Facebook, ocasionalmente, pero no es lo mismo), no he escrito en el blog.
Mi vida ha dado miles de pequeños giros y vuelcos. A fines del año pasado sufría por terminar la parte de la práctica que me faltaba, y ahora tengo que seguir sufriendo para completarla, sin embargo, me lancé a la aventura de iniciar mis actividades profesionales de forma más seria. Estoy instalado en una oficina en el centro de Temuco, gracias a mi amigo Chupacabras (claro que no se llama así, pero evitaré poner su nombre por si alguien lo googleara, y aunque no se llame así, se parece bastante, le queda más cerca que su nombre, pero es un buen tipo, nunca ataca ni gallinas ni corderos).

Producto de una de las causas que tenemos que revisar, hoy fui a un pueblito al sur de Temuco llamado San José de la Mariquina. La gente era bastante amable, y en el tribunal las dos señoras que estaban me atendieron a las mil maravillas. Incluso pedí el libro de sugerencias para dejarles unas felicitaciones, así de bien me atendieron.
Cuando partí con lo de la oficina, iba vestido con traje y corbata a todos lados, incluso cuando no tenía que atender clientes, pero a poco andar, noté que muchos colegas dejaban el traje exclusivamente para ir a los tribunales, y sólo si tenían audiencia con un juez. El resto del tiempo usaban ropa normal, o sea, nadie andaba con hawaianas o zapatillas, pero sí andaban sin corbata y más cómodos. En esta oportunidad, como iba a un tribunal que no conocía, me vestí formal, y me llegó el primer comentario de mi compadre Chupacabras: "En un pueblo chico, el abogado es como una celebridad local, y si llega otro, llama de inmediato la atención, aunque no te presentes, te van a notar, acuérdate". Y así no más fue: del total de viejitos con sombrero de los años ´50 y chaleco de lana, un 98% me saludó levantando o moviendo el sombrero, como si me conociera, y con una sonrisa. Un impresionante 100% de las damas con vestido y sobre los 40 años, me saludó en la calle con una sonrisa, también como si me conociera. De los hombres menores de 50 años, con gorra de baseball (que componían cerca del 75% del total de la población de San José de la Mariquina) un 82.3% también me saludó en la calle, e incluso uno de ellos me sugirió donde comprar The Clinic, luego de no encontrarlo en el kiosko local y quedar con cerca de 3 horas sin hacer nada.

¿Por qué 3 horas? Por que compré pasajes de ida y regreso, y se supone que llegaría a las 11:00 (llegué a las 12:15 pff) y el regreso era a las 12:30. Deambulé POR TODO EL PUTO PUEBLO, por que a quien le preguntaba donde estaba el Tribunal, me enviaba a otro lado distinto. Cerca de las 12:40 me topé con un señor, que no llevaba ni sombrero retro ni gorra de baseball, si no que iba muy serio con unos papeles y con gafas, y cuando le pregunté por el Tribunal, me respondió "Voy para allá".
Casi se me cae la mandíbula al ver que el Tribunal estaba a media cuadra de donde me dejó el bus, pero no tenía ninguna señal que indicara que estaba ahí. Confiado en que alcanzaba a regresar en el bus de las 14:10, me dediqué a buscar los datos que necesitaba.
Y acá viene el consejo: Si por algún motivo en Chile los demandan, o los notifican de algo, MUÉVANSE DE INMEDIATO, hagan algo, busquen asesoría, pregunten, coméntenlo, pero no se queden de brazos cruzados esperando a que el universo lo olvide. Cerca de la mitad de las causas que hemos visto este verano están relacionadas con gente que dejó pasar el tiempo sin hacer nada y perdieron como en la guerra. 

En este caso, un señor que trabajaba en una empresa, fue despedido, y tiempo después le llegaron a su casa demandas en contra de la empresa. Como él ya no tenía nada que ver con la empresa, ni era su representante, no hizo nada. Ayer casi le embargaron todo de su casa, sin tener nada que ver en el juicio, así de brígido. Y ahí recién buscó ayuda. Nosotros. Y luego, moi.
Salí del Tribunal, a esperar el bus, cuando me dicen "el próximo bus sale a las 15:55, el de las 14:10 pasa por la carretera" (o sea como a 10 kms del pueblo), lo que propone el segundo consejo: si viajan, confirmen el pasaje de regreso apenas lleguen al lugar donde van, o se quedarán como 3 horas parados en la plaza mirando palomas y recibiendo saludos de todo el pueblo, en forma de señoras con vestido largo, sombreros antiguos y gorras de baseball.   

jueves, 4 de noviembre de 2010

La Felicidad

Dura tan poco... Pero si. En unos minutos viajo a ver a la Marmotita, que estará de cumpleaños, y entre otras cosas, llevo esto:
Son 5 vales para comer en Juan Maestro, el mejor local de comida rápida en Chile, entre los mainstream, por supuesto. Hacer un ranking sobre todos los locales que preparan churrascos es otra cosa.  Por ahora con estos 5 nos destruiremos probablemente Marmotita y yo.
Espero le guste la sorpresa que tengo pensado darle en Santiago...

domingo, 26 de septiembre de 2010

¿Es Santiago otro país?

Cada vez que voy a Santiago, experimento un poco de ansiedad. Me alegra por supuesto visitar la madriguera de la Marmotita, poder estar con ella unos días y tener la oportunidad de ver a mis hermanos y familia allá, pero si de mi dependiera, ojalá todos ellos vivieran en Temuco, y si no, en Concepción, Valdivia o cualquier otra parte.
La distancia entre Temuco y Santiago es de 678 kilómetros. La distancia entre Londres y París es de 340 kilómetros. La distancia entre Temuco y Neuquén (Argentina) es de 444 kilómetros...
Esta vez en particular, tal vez por el bicentenario, quizás por un ajuste del bioritmo, o que simplemente me aburrí de recibir empujones y codazos, pero fue más fome el ir a diario en el metro. Menos mal iba a ver a la Marmotita, pero definitivamente las aglomeraciones de gente, no me gustan.
Acá en Temuco, el otro día sin querer choqué en el centro con una señora, nos dimos vuelta, pedimos disculpas mutuamente, había sido un accidente, y luego de mirar brevemente que estuviera bien, seguimos nuestros caminos. El mismo episodio en Santiago, termina generalmente con la señora pegándote un empujón, ignorándote, o con un par de chuchadas gratuitas, y lo más brígido, es que la parte de las chuchadas y empujones parece ser más segura si se trata de una señora más o menos de edad.

Me pregunto si las distancias que existen entre otras ciudades comparadas con las que hay dentro de Chile, explican cómo puede ser tan diferente la gente. A eso hay que sumar que allá viven millones de personas que diariamente deben soportar ser trasladados como sardinas dentro del metro, en viajes que toman horas. Por eso cuando llego acá, sonrío con las micros viejas que tenemos, pero que en 20 minutos te dejan en cualquier lugar que quieras, sin trasbordos. 
Cuando veo las noticias en los canales de la TV, me da una mezcla de risa y lata que de repente digan "noticias nacionales, hay un taco en avenida Irarrázabal..." ¿Noticia nacional? Cuando veo los informes, el 70% habla de cosas que suceden en Santiago, cuando hay conflictos que directamente afectan a Santiago, como el funcionamiento del Transantiago, aparecen directamente hablando ministros y subsecretarios, autoridades de orden nacional, atendiendo directamente el asunto; ¿para qué quieren seremis? Ellos se supone tendrían que ver esos asuntos, pero como el Chile de los santiaguinos abarca la región metropolitana, y en verano se expande a Viña del Mar, poco o nada les importa.

Me pongo a pensar en lo que pasó con Chaitén, que ahora a nadie parece importarle, o que el conflicto mapuche sólo llegó a titulares por que ellos reclamaron a organismos internacionales, lo que podría afectar la imagen del país, y recién ahí alguien les dio pelota....
Y así suma y sigue. Por momentos cuando voy a Santiago, siento que estoy en otro país, siento algo similar a cuando he estado en Argentina, México o EEUU, como que hay que entender y adaptarse a costumbres locales raras, o sea, nunca tan diferente a cuando he estado fuera de Chile, igual eso es algo exagerado, pero no me ocurre nunca lo mismo en Puerto Montt, Valparaíso o Concepción, por mencionar algunas otras ciudades.

Tal vez a un santiaguino que venga al sur le cueste acostumbrarse de la misma forma al ritmo de hacer las cosas, pero a la larga, creo que me quedo con el sur.
Aunque también les parezca a ellos que es otro país.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Nuestro 18

Ohhh por donde empezar...
Como soy muy desordenado, escribiré las cosas al lote, según las vaya recordando. Lo primero que me llamó mucho la atención fue que fuimos con la Marmotita al Alto Las Condes a ver una película, Resident Evil: Afterlife, que como película deja bastante que desear, pero a nivel de efectos, y en particular el uso de efectos 3D, es un golazo, muy buenos efectos, y si editara la película, y pusiera sólo las secuencias de pelea, sería candidata al Oscar. Cuando fuimos a ver la película aprovechamos de hacer algunas compras para la Madriguera, y pasamos a comer algo, como ni ella ni yo lo conocíamos y lo demás parecía un poco aburrido, pasamos a comer al Juan Maestro. Quedamos en que comeríamos la mitad de un sandwich cada uno y la otra mitad la intercambiaríamos para ver que tal, y así hacernos una impresión del local y lo que ofrecía. Simplemente una maravilla el Juan Maestro, la cagó, demasiado superior a todos los demás locales de comida rápida, en calidad, cantidad y sabor; acá el veredicto de la Marmotita:



Luego, en Viña, estuvimos en la Revista Naval, que es como la continuación de la Parada Militar, pero con barcos, por más que Piñera insistió en que los barcos pasaran por Santiago no se pudo.
Viña y Valpo estaban repletos de gente el 19, así que Marmotita y yo caminamos en medio de la muchedumbre, Don Marmo nos hizo unas reservas en un restaurante que se llama Cap Ducal, y que tiene una vista a toda raja del mar:



Acá se ve a Don Marmo cuando nos consiguió las reservas:
Acá cuando entramos al famoso Cap Ducal:


Aunque me sentí un poco raro por ir grabando con el celular todo, la experiencia valió la pena, el mar y los barcos se veían totalmente a toda raja, no podíamos estar en un mejor lugar para verlos. El restaurante me pareció caro en todo caso, pero era rico. Pedimos entremedio unas machas a la parmesana, pero era poco mas que un platito y costaba como 6 lucas... Cuando después vi la cuenta arrugué la frente.

Vimos el espectáculo Puro Chile Pura Energía. En un momento estaba tan copado de la gente por todos lados que pensé en pararme y mandarme a cambiar con la Marmotita, pero justo empezó la cosa y ahi me olvidé. Valía la pena verlo, tuvo partes emocionantes, aunque cuando terminó, me desesperé de nuevo por la cantidad de gente, mi espíritu provinciano no me abandona. Creo que nunca me acostumbraría del todo a vivir en Santiago, sobre todo por los santiaguinos, hahaha:
Algo que me llamó mucho la atención fue que cuando nos íbamos yendo, varias personas me vieron y me saludaron. Gracias a los contactos de la Paula, una cuñada de la Marmotita, conseguimos unas entradas ultra preferenciales, y estábamos bastante cerca de la Moneda. A nuestro alrededor todos hablaban con una papa caliente en la boca. Los cuicos son igual de irritantes cuando están en masa hablando que los flaytes, no sé para que cresta exageraban tanto su forma de hablar; tal vez por que era una ocasión social, cada uno quería verse más cuico que el wn de al lado. Al menos habían algunos más educados que se acomodaban y se fijaban cuando habían empujones y pisotones.




Marmotita en Starbucks. La verdad, Starbucks no me llama mucho la atención, pedimos un brownie, que sale en la foto, mientras esperábamos unos cosos que no recuerdo como se llaman, pero eran de leche con hielo y sabores a fruta.




Mi Marmotita hermosa, en Curauma, Viña del Mar el 18...












En Viña del Mar tienen las gallinas más extrañas que este temucano haya visto jamás:
Luego pongo más cosas, hicimos un montón de cosas con la Marmotita estos días. Me impresionó la revista naval, sobre todo los aviones. Ahora en Temuco, a vivir otras aventuras y vivir la vida marmotita...



sábado, 19 de junio de 2010

Un recuerdo...

¿Se nota o no que somos chilenos? (pista: Priscila, Rodrigo y yo delatamos al grupo) De este viaje tengo muchos recuerdos, que atesoro. Me cuesta creer que ha pasado ya tanto tiempo.
Marmotita, ¡sácate miles de fotos con los moai! Me voy a photoshopear en una de ellas contigo.

lunes, 5 de abril de 2010

En Temuco...

Llegué, pero muy cansaaado. Mi compañero de viaje era de los que les gusta adueñarse del respaldo intermedio del asiento, y además de roncar, se movía todo el rato; tuvo un festival de codazos y empujones que casi no me dejaron dormir. En un momento estuve a punto de devolverle el codazo (creo que al final sí lo hice, medio dormido), y para colmo, al frente iban dos mujeres del tipo que escuchan casi completa la canción que usan de ringtone antes de contestar su celular, mientras miran una y otra vez el celular leyendo quien las llama. No le había prestado atención a cosas como esa, pero cuando son las 2 AM, el bus va en silencio, quieres dormir, y al otro lado del pasillo hay una mina que escucha casi entera una canción de Arjona antes de decir "aló", se vuelve algo notable.

Luego pondré las otras fotos marmotita, por ahora, mira esta de cuando fuimos a la tienda de Apple en Parque Arauco, te ves muy linda en ella. ¿Ves que te sacaría fotos así de lindas así todos los días si compro un Iphone? xD 

lunes, 29 de marzo de 2010

Mi vida como vegetariano...

...Resultó ser muy breve. Ayer alguien en la casa vio que mi mamá pensaba hacer unos zapallitos italianos rellenos (más vegetales) y se cambió el menú en cosa de segundos. Probablemente influyó que era domingo, y no comer carne al menos el domingo es casi un pecado, así que al final comimos unas agradables y apetitosas carnes al disco, que estaban muy buenas, a todo esto. De todas formas, creo que hoy comeremos nuevamente vegetales, tal vez es mi mamá en realidad la que ha tomado la decisión por nosotros todos estos días, hahaha. A mí me da lo mismo, pues cocina muy rico.
Espero poder cambiar mi turno del próximo jueves en la clínica jurídica con algún compañero, para poder viajar el miércoles en la noche a ver a Marmotita y pasar Semana Santa juntos. Aún no se si ella irá a Viña o se quedará en Santiago... Ya veremos. Por ahora también espero poder comprar una entrada para ir a ver Megadeth, que se presenta en Santiago el 30 de abril. Si me lo pierdo OTRA vez, creo que me perderé la última chance que el destino me haya dado, eso sería imperdonable. 
Tal vez a futuro escriba un libro sobre mi vida como vegetariano y cómo finalmente comí dos platos llenos de carne, cebolla frita y papas fritas con merkén. Aunque si sólo he comido carne el domingo y continúo este mes comiendo solo vegetales, podría decirse que ha sido sólo un breve paréntesis, y sigo vegetariano...

viernes, 19 de febrero de 2010

Bestiario: 9 especies de la fauna del TranSantiago

Claramente, en mis idas y venidas diarias en micro y metro, he tenido tiempo de hacer varias observaciones. De hecho en un momento pensé en sacar fotos para ilustrar este bestiario, pero al final tardaría mucho en tener las fotos necesarias, y cualquiera que haya usado el metro y las micros verá diariamente estos especímenes. (Los bestiarios se usaban en la edad media para describir la fauna de una zona específica, hasta hay uno llamado Bestiario de Tolkien, con animales de The Lord of The Rings).
Luego de detalladas observaciones, he identificado varios de los tipos de animales que deambulan por Santiago, sobre todo en horas de alto tráfico, así que les presento a ustedes el:

Bestiario del TranSantiago

1.- Las tortugas: Son gente que camina en medio de multitudes pensando "ohhh, soy tan increiblemente importante que voy a caminar por en medio de este estrecho pasillo/escalera, así todos los que vengan atrás tendrán que seguir mi ritmo y serán felices". De alguna manera, parecen hacer coincidir su caminar lento, con irse por lugares donde se haga dificil o casi imposible adelantarlos. Si además llevan algún tipo de mochila o bolso que puedan arrastrar, se asegurarán de llevarlas al lado, o usar la mochila de la forma en que ocupen el mayor espacio posible.

2.- Los caminantes: Tienen dos variantes, una en las micros, que he observado se urjen por ponerse de pie MUCHO antes que el bus o la micro se detenga, atropellando a quien se les ponga en el camino, y agolpándose cerca de las salidas, como si salir 2 ó 3 segundos antes fuera de vida o muerte (sobre todo antes de bajar de la micro en Providencia, donde hay una parada en que todos tienen que bajar), Lo raro es que muchos de estos agilaos son apurones para bajarse, pero una vez en la calle no tienen problema en evolucionar en las tortugas de la especie anterior. Incomprensible.
La subespecie de los caminantes habita en el metro, y se dedica a recorrer sin descanso el metro por dentro, aunque el metro esté lleno, tratando de llegar a algún carro que (aparentemente) quede más cercano a la salida de la estación de metro en la que piensen bajar. Es curioso, pero he visto caminantes de este tipo yendo en direcciones contrarias, y bajar en la misma estación... Como diríamos en el sur, la wea rara.

3.- El perezoso: Abundan los que (de manera inexplicable, por cómo lo logran) se sientan en su asiento de la micro o metro, y duermen profundamente. Cómo despiertan justo para bajar donde quieren ir, es todo un misterio, sobre todo cuando un perezoso hace su nido en un asiento destinado a mujeres embarazadas o ancianos, y no lo cede el muy perla, por que está durmiendo en él, para despertar prodigiosamente justo donde tenga que bajar. Para mí que se hacen los weones.

4.- El punteador: Esta especie ha sido una de las más impactantes de ver con mis propios ojos. Su hábitat principal es el metro, aunque hay reportes de avistamientos en micros también. Su método consiste en aprovechar las horas de máximo achoclonamiento (achoclonamiento significa "hacer como un choclo", maiz, es decir que toda la gente esté apretada en el metro, como granos de maiz), para acercarse más allá de lo necesario a alguna señorita desprevenida, por, digamos, la espalda. Otra mala técnica observada consiste en ir con una mochila, y poner una mano como sujetando la tira de la mochila, a la altura del pecho, para luego acercarse de frente o lado a alguna mujer distraida, este tipo de conducta fue la más bizarra de ver.
Ayer uno de estos sujetos, justo en frente mío, iba apretadísimo contra una mina que iba con unos pantalones ajustados. A una hora en que el metro está lleno, puede pensarse que es algo involuntario, pero el tipo este tenía bastante espacio para acomodarse al lado o más atrás.
Normalmente un marmonaturalista como uno, no debe intervenir con la naturaleza que está estudiando (cuando chico siempre pensaba "por qué el naturalista no salva al pobre conejito del lobo", al ver un documental), pero en esta ocasión falté a la regla, y le cedí el asiento a la niña. Me lo agradeció (con una expresion de "ohh, me salvaste"), y se notó que no era por cansancio, por que después le mandó una mirada con rayos y truenos al tipo, que naturalmente, se hizo el weon. Luego evolucionó a caminante y se fue a otro vagón.

5.- El pseudo chino: Esta especie fue descubierta de manera fortuita, estaba parado a la salida del metro Santa Lucía, y todos los dias he visto a unos chinos que se paran a vender arrollados primavera (muy ricos, por cierto), y hablan de una manera que uno piensa "estos apenas hablarán español". Y resulta que es en realidad una suerte de mimetismo. Tienen cara de chinos, ante el ojo no entrenado, pero justo ese día, estaba cerca de uno, cuando llega una aparente chinita a reemplazar al chino que repetía "aaarollao, aaarollao, hrico arollao" (pronunciando r, no RR, espero se entienda), cuando se dan vuelta y hablan entre ellos: "acá tengo más, para que completes tu caja, que me voy a la casa puis"... Así que en realidad eran peruanos, probablemente descendientes de asiáticos, pero que aprovechan su parecido para vender comida china en la calle, buen ojo comercial. Recuerdo que una vez les compramos, Marmotita y yo, y bromeábamos "¡estos son los originales!", sin saber que en realidad era comida "chaufa", es decir de chinos peruanos.

6.- Los artistas: Curiosamente, ayer también presencié un hecho que no había visto antes, pero que tal vez ocurre a menudo. Cuando subí a la micro, había un tipo cantando a todo pulmón a mitad de la micro (justo en la parte que parece acordeón), y cuando llegué a donde estaba, vi que a su lado estaba un lolito que otras veces había visto cantar en el mismo recorrido, y otros dos, uno con charango y otro con guitarra, que también estaban en el mismo lugar, cerca del medio de la micro, pero en silencio, esperando a que el que cantaba terminara su show.
Al parecer tuvieron la mala suerte de subir sin darse cuenta que ya estaba tomada la micro por colegas. Su hábitat está restringido a las micros, supongo que por el ruido y por lo apretado del metro, además que los choferes de repente los dejan subir gratis, en el metro tal vez no sería tan buen negocio xD.

7.- El reggetonero: Esta especie habitualmente se desplaza en manadas, y su signo distintivo, además de vestir con ropa llamativa, es andar con algún reproductor de MP3 o celular, y poner música. Hasta ahí todo bien, salvo por que, por motivos desconocidos, disfrutan poniendo la música a todo volumen (a lo que den los pobres y minúsculos parlantitos), de manera que, sumado al ruido ambiental del metro, lo apretado con la otra gente, el calor y los "aromas", logran que el viaje se termine de transformar en una soberana y horrenda mierda. Curiosamente, si no es cumbia, es reggetón, o sea basura. Hay una subespecie bastante extendida pero afortunadamente menos molesta, que ha evolucionado hasta que les han crecido un par de audífonos (mientras más grandes y llamativos mejor, onda "hey, miren, estoy escuchando música a toda raja, y ustedes no"). Igual lo ponen a tal volumen que si uno está cerca igual alcanza a escuchar claramente lo que están escuchando, y curiosamente, al evolucionar también diversifican sus gustos musicales, y agregan heavy metal, tecno y otras hierbas.

8.- Las parejas "pijama del diablo": Tal vez el calor, tal vez tanto apretón, pero algo hace que en el metro surjan romances bastante intensos, al parecer. Recuerdo una vez que llegó a tanto el leseo que la persona que estaba sentada al lado de una de estas parejas se tuvo que parar. Ocasionalmente me gusta darle un beso a la marmotita mientras vamos en el metro conversando, pero dentro de los márgenes que el sentido común indica. Algunos pokemones simplemente parecen haber olvidado que van en un vagón lleno de gente, o simplemente no les importa... Bueno, al menos aparte de llamar la atención un poco, no lastiman a nadie.

9.- Los invisibles (Hasta que uno está encima): Esta especie sí es bastante molesta. Sobre todo si el metro se empieza a llenar cada vez más. Al parecer, pese a los miles de carteles que piden no hacerlo, (y ahora entiendo por qué) hay gente que no le importa y se sientan en el suelo.
Para ser justos, el diseño de los vagones del metro, y en especial la administración de los espacios en las micros, que es horrible, (¿se han sentado en esos asientos justo sobre una rueda? ¿o en esos que hay que subir como tres peldaños para llegar?), hace que los asientos escaseen, y si a eso le sumamos que micros y vagones de metro pasan llenos, son sólo unos pocos finalmente pueden ir sentados.
No obstante lo anterior, cuando estos sujetos están sentados en el suelo, sobre todo en el metro, uno a corta distancia ve un espacio vacío, y tiende a irse a él, para darse cuenta, a veces demasiado tarde, que hay un pajarón sentado en el suelo, que además de estorbar, ocupa más espacio que alguien de pie.
Generalmente si se llena el vagón, terminan pisoteados, así que tienen su castigo, pero igual es fome frenar en seco con gente empujándote para encontrar un tipo echado en el suelo.

miércoles, 20 de enero de 2010

El matrimonio

Hahahahaha, bueno, acá están las otras fotos marmotita, aún no tengo las que sacaron los fotógrafos de Salvatron, pero espero tenerlas pronto.
Por ahora, estas son algunas de las pocas que sacamos con nuestra cámara:




Acá en la entrada de la iglesia----->









Acá con Salvatron y su particular cara de felicidad









La Marmotita








Las hortensias, que te gustaron



















Y esta última estaba re oscura, pero la pude alterar un poco para que se vieran nuestras caras :)








Recuerda "estoy aquí... por que te quiero"

martes, 19 de enero de 2010

Marmotita adventures

Ohhh que lo pasamos bien en esta visita! Hubo ocasión de marmotear a gusto, con días muy lindos, y mucho cariño.
Al parecer, Temuco ya no es tan repelente para la Marmotita, pudimos recorrer mucho más en esta ocasión, y hasta subimos el Cerro Ñielol. Yo no iba hace como 10 años, y me gustó mucho recorrerlo después de tanto tiempo.

Primero hicimos un mini tour marmotístico por el centro de Temuco. Teníamos planes de haber visitado Pucón, pero al final no nos pudimos levantar nunca a tiempo para poder ir, hahahha, salvo el día de las elecciones, pero hubiera sido re fome ir ese día.
Comenzamos con el "Criollito", en el Mercado Municipal de Temuco. Es un local que tiene todo tipo de comida sureña, en especial comida del mar, y que poco tiene que envidiar a los restaurantes más poderosos de ConCon, que tienen lo suyo, pero (lamentablemente para ellos), no cuentan con mariscos y pescados del sur. Es notoria la diferencia de una merluza frita con papas fritas, con papas ultra ricas que en la zona centro norte jamás tendrán xD, o una merluza increiblemente sabrosa (casi me ahogo en saliva de solo recordar lo rica que estaba), que además era del grosor de un sandwich, o sea como 5 ó 7 cms. Lamentablemente estábamos tan entusiasmados comiendo que no atiné a sacarle una foto. La merluza al menos, es bastante más grande y sabrosa en el sur; en el litoral central, aunque es rica, parecen pejerreyes.
Marmotita, por su parte, exigió una prueba mayor, había recorrido casi 800 kilómetros y no se iría sin antes probar un buen pulmay, como yo tanto se los había comentado estos meses, así que se lanzó con todo:
Estaba muy bueno, incluía choritos, machas, loco, chuleta, pollo, vacuno y una papa cocida. La sopa producto de todo eso es conocida mundialmente por sus capacidades curativas. Hasta se dice que ha resucitado muertos en Birmania, curado huesos rotos en Marruecos, y es en parte responsable de la leyenda de los zombies.

Cuando llegamos al cerro,Marmotita insistió en investigar unos senderos medios raros, que se internaban en el bosque, y que al principio se cruzaban con el camino principal, pero que a poco andar, se metían cada vez más entre los árboles. Luego de un rato, ya estaba más que claro que nos habíamos perdido! Hhahah, en un cerro, y al medio de Temuco, pero perdidos. No sabíamos para dónde ir, por que para todos lados sólo se veían árboles y colihues:

El aire llegaba a dar gusto respirarlo, y habían muchos pajaritos de todas formas y colores. En realidad no tantos colores, este no es un bosque tropical, pero si habían muchos distintos, lamentablemente no pude captar ninguno con la cámara, aunque los árboles sí cooperaron para salir bien en las fotos:










Luego de un rato logramos llegar a lo más alto, y encontramos un mirador. Lástima que justo el restaurante de la cumbre estaba cerrado por algún tipo de reparación, al parecer.






Luego de eso, cuando pudimos bajar, tomamos como 10 litros de jugo cada uno, hahaha no recuerdo haber estado más seco en mucho tiempo; nos funó todos los planes el restaurante cerrado.
Para vengarnos de tal afrenta, regresamos al centro de Temuco, y nos dirigimos al Marriet, que es una cafetería que a Marmotita le gusta mucho. Incluso me dijo que Don Marmo y Doña Marmo, cuando estuvieron en Temuco, habían pasado justo por esa cafetería y la habían aprobado. Un visto bueno de ellos vale más que las estrellas del catálogo Michelin de restaurantes, en algunos círculos, especialmente de marmotitas, así que pedimos la carta y nos decidimos por un trozo de torta, y en mi caso, por un café con chocolate. Marmotita eligió un capuccino gigante.
Todo en esa cafetería parece que lo hicieran por kilo. Si alguna vez alguien que lea esto, viene a Temuco, le sugiero pida una porción de torta. No se arrepentirá. La porción que ahí sirven es tan grande que podría alimentar a 3 familias normales por una semana, en caso de una guerra, y las tortas y pasteles son tan ricos que los mismos pasteleros se comen casi 3/4 de lo que cocinan, miren acá una fotito de la porción, con una moneda de 100 pesos (que es igual a una de 1 euro), como referencia.
Esta torta la elegí yo, es una de mis favoritas (ahh la saliva otra vez...) tiene una base de hojas, luego merengue, crema, frambuesa, biscocho de vainilla y luego más crema y frambuesa, creo que en ese local es llamada "Torta Italiana".
El café con chocolate estaba a toda raja, realmente.
Bueno, hicimos otras cosas también estos días, como ir al matrimonio de mi compadre Salvatrón y Claudia, que también es amiga de la Marmotita. De momento no tengo buenas fotos del matrimonio, pero cuando tenga algunas las voy a postear; Marmotita se veía muy linda.

viernes, 8 de enero de 2010

Sobre la comida japonesa y algunas conclusiones sobre Santiago...

Finalmente, el último día juntos en la madriguera, Marmotita eligió ordenar comida japonesa, que siempre me deja con sensaciones contradictorias, pero que al final de tanto probarla me he terminado acostumbrando un poco a ella.

La contradicción creo que surge por que hay algunos rolls que si encuentro ricos, sobre todo el llamado genéricamente Ebi Roll, (izquierda) o también el California Roll, (derecha) o sus innumerables variantes. Si tiene palta y camarones, tiene un 90% del trabajo hecho para ganarse mi estómago. Igual hay otras cosas buenas, como las gyosas, que son como empanaditas, son el equivalente japonés al indestructible arrollado primavera chino (tan popular que hasta lo venden suelto en las calles, una legión de chinitas, aunque probablemente sean koreanas, vietnamitas o peruanas, quien sabe).

El problema surge cuando al terminar de comer y ver la cuenta, me pongo a pensar, "¿y estos pellizcos minúsculos de comida, poco más que canapés, costaron esto?" y me imagino que por esas mismas cantidades o bastante menos podríamos haber traído un par de churrascos gigantes, o una carne mongoliana... En fin. Hemos llegado a el acuerdo de pedir prioritariamente los rolls que tengan palta y camarones, y así ambos disfrutamos mejor el asunto. A Marmotita le encantan los rolls, y como siempre me quejaba del "gusto a poco", me llevó a uno de los lugares donde se puede comer todos los rolls posibles, por un pago fijo. El lugar se llamaba Too Much Sushi, creo, queda cerca del metro Tobalaba, y ahí comimos un día hasta que los meseros nos miraban todos juntos, en silencio, desde una esquina del local, jajajja.

Al final, después de varios días en Santiago, y que con tristeza viera que el ancestro está perdiendo su capacidad auditiva (aun espero se pueda recuperar), al menos pude ver a mis hermanos, salvo Rodrigo, que está preparando un viaje a Nueva Zelanda... Bah me distraje, iba a decir que al final si pude encontrar caras amables en Santiago, hubo algunas personas que al hablarles reaccionaban cortésmente, o que no se aproblemaban para pedir disculpas o recibirlas en un empujón en el metro. Supongo que la Ley de Murphy tuvo algo que ver, apenas escribí el comentario sobre el metro, al día siguiente todo el mundo parecía feliz, atento y sonriente, hahah, en todo caso eso hizo los viajes y la estadía en Santiago mucho mejores.

Como soy muy mal perdedor, he llegado a la conclusión que esas personas eran otros provincianos de paso por Santiago, hahaha.
También nos llamó mucho la atención, cuando comimos en el centro, la proporción enorme de meseros extranjeros, en diferentes restaurantes. Los que más encontramos fueron colombianos, todos muy amables, muy atentos, y que realmente atendían a los comensales (un mesero colombiano atiende, cuando uno chileno sólo responde). También creo que había argentinos, pero ellos trabajaban más en los restaurantes hacia Providencia y Las Condes, el centro de Santiago parece que era territorio colombiano. De la misma manera, el área cerca de la Plaza de Armas era un sector dominado sin contrapeso por los peruanos, había muchos restaurantes de comida peruana, pero no los alcanzamos a visitar. Acordamos en una próxima oportunidad echarles un vistazo, algunos se veían bastante buenos.

En contraste, acá en Temuco simplemente no hay extranjeros. Todos pasan de largo a Pucón, Vilarrica, Lican Ray, Caburga, etc, y como creo que no hay necesidad de pasar por Temuco, son muy pocos los que se ven, menos aún trabajando acá por el verano. Sin embargo, amo mi ciudad, es tranquila, me gusta el clima, me gusta la lluvia, y prefiero el frío (al lado de la chimenea) que el calor aturdidor de Santiago en verano. Eso si, las noches en Santiago tienen una temperatura muy agradable, muchas veces Marmotita y yo caminábamos bastante disfrutando la noche, despues de marmotear una película o alguna cosa rica que hubieramos comido.

Espero regresar durante el verano, ahora se viene encima el matrimonio de Salvatron y Marmotita vendrá a Temuco, pura felicidad ^^

lunes, 23 de noviembre de 2009

Comida Peruana


Durante el fin de semana, Marmotita y yo tuvimos el agrado de asistir a un restaurante de comida peruana en Santiago, que antes había sido recomendado por Don Marmo a María José, y probamos varios platos más que interesantes y muy apetitosos.
Comimos varias opciones de ceviche, y probamos un pisco muy bueno, llamado Catedral, que nos pilló desprevenidos y nos dejó más sonrientes de lo esperado, pero bien xD. Junto al ceviche, había una variedad de ají que no conocía, llamado "rocoto", creo, y que al probarlo, según marmotita, me dejó toda la cara roja... Ahí la mala idea de calmar el ardor con más pisco Catedral, hahaha ni lo pude disfrutar al tomar un sorbo tan grande.
La atención fue muy buena, y pudimos conversar un poco con la mesera que nos atendió. Nos dijo que ya llevaba dos años y medio en Chile, y que había tenido que adaptarse a varios cambios culturales, como hacer todo más rápido, comer en porciones más pequeñas, y tardar mucho más en llegar cada día a su casa. Ella tuvo muy buena disposición para explicarnos todo lo que le preguntamos sobre la comida peruana y sobre su experiencia en Chile.
Para aquellos que no la hayan probado, la cocina peruana tiene mucho que ofrecer, e ingredientes que son todo un misterio para nosotros, pero que estoy seguro causarán una impresión muy buena para los que se atrevan. Los ceviches estuvieron muy buenos, y hubo otros platos (que lamentablemente no recuerdo bien el nombre) que también son dignos de destacar.
Fue un fin de semana muy bueno, uno de los mejores, incluso considerando que siempre marmotita y yo lo pasamos muy bien juntos.
Probablemente aprovechamos mejor el tiempo esta vez, y al mismo tiempo, no me aburrí cuando la acompañé de compras, actividad que ella disfruta mucho, hahaha, y lo pasamos bien eligiendo cosas (spoiler de navidad: algunos integrantes de la familia marmotita tendrán unos regalos muy lindos este año, cortesía de la marmotita). Afortunadamente, en Santiago solamente hay Casa & Ideas, y no ha llegado MSA a instalarse, o los recorridos de María José se duplicarían. Voy a enviar un mail a las oficinas de MSA (Muebles Santa Ana) para sugerirles que no se expandan a Santiago, al menos no a Providencia/Las Condes, para así asegurarme evitar unas várices prematuras hahahha.
En resumen, lo pasamos muy bien, comimos cosas ricas sin descuadrarnos, y aunque fueron dos días, los aprovechamos muy bien.

jueves, 6 de agosto de 2009

Vacaciones de invierno


Regresé a Temuco, y vaya que sí se nota el frío. He tenido que abrigarme más de lo normal para re-adaptarme. Ojalá pronto se me pase, por que andar tiritando no es algo a lo que me gustaría acostumbrarme.
Por otro lado, aprovecho de postear algunas de las fotos que nos sacamos con la marmotita, en Santiago y Viña.
En la primera, vemos a Marmotita lista para salir un día en la tarde, probablemente el sábado que llegué a Santiago.










En la siguiente, Marmotita coordina sus actividades sociales para el día siguiente; tuvo varias inauguraciones, cocteles y charlas mientras estuve por allá, lo pasa bien en su trabajo dando vueltas en su ruedita.






Acá andaba, muerta de la risa, cuando la encontré en su café favorito, en metro Los Leones. Hay un café especializado en marmotitas, donde hay nueces, almendras, zanahorias, lechuga, y por supuesto, bellotas. María José dice que es el mejor lugar para relajarse después de dar tantas vueltas en la ruedita del trabajo. Fue bastante curioso entrar al café, habían ardillas, hamsters, conejos, y más marmotas, todos descansando y comiendo cosas ricas. Claramente, como se puede ver, el café hace honor a su clientela con su nombre.








Muchas veces nos reunimos en la plaza del metro Los Leones, hay muchas tiendas y un supermercado cerca, donde Marmotita hace habitualmente sus compras. Usar la tarjeta del metro con pasaje escolar ayudó mucho a mis desplazamientos, de 450 promedio bajó a 130 pesos por viaje, sumado a que se paga un sólo trayecto, aunque se hagan transbordos, hacía que juntarnos fuera mucho más fácil.





El último fin de semana fuimos a Viña del Mar, y afortunadamente, como toda la semana, nos acompañó el buen tiempo. El atardecer estuvo realmente muy lindo ese día sábado. Marmotita luce su pelaje de un tono cobrizo gracias a la luz del atardecer...




Por supuesto nos llevó a esos bonitos parajes la familia de María José, acá podemos ver a su mamá y su papá, la tía Silvia y don José, también a la luz del sol poniente.




Evidente, también quería salir en alguna foto, pese a las protestas de Marmotita, que alegaba que hasta entonces todas las fotos habían estado lindas, y las iba a echar a perder.








Para que no se lo pierdan, un atardecer en la costa de Viña del Mar es realmente algo digno de verse. La costa es hermosa, y hay numerosos lugares donde sentarse a verlo. Tuvimos mucha suerte ese día, luego de que volvimos a Santiago, se echó a perder el tiempo por todos lados...








Me dio pena tener que separarnos otra vez, pero estas vacaciones lo pasamos demasiado bien, cada vez te amo más amor mío, y al ver tu mirada en esta foto, imagino la próxima vez que estemos juntos, cada vez más felices marmotita. Te amo.






Hubo más fotos, y también faltó habernos sacado alguna cuando fuimos a visitar al ancestro, pero las pilas no se habían cargado y al final no pudimos llevar la cámara. Hubiera estado bueno también tener recuerdos de Leo, Pricila, Rodrigo, sólo para empezar. Ese día que fuimos habían miles de visitas, y Leo nos enseñó a resolver cubos rubik. Espero no olvidar las pilas la próxima vez, son bonitos recuerdos.

miércoles, 29 de julio de 2009

Vida en la madriguera...


Santiago ha resultado ser bastante caluroso. Veo gente en la calle con bufanda y guantes, mientras voy caminando y con camisa sólo por que me vería demasiado fuera de lugar solamente con polera. Si esta es la diferencia en la percepción térmica entre esta gente y los sureños (como vuestro servidor), ahora entiendo que se trastornen cuando van allá en invierno, debe ser un sufrimiento terrible, aunque menos desesperante que el calor que he sentido todos estos días.
En uno de mis recorridos visité la JUNAEB, para habilitar mi tarjeta TNE y poder usarla en el metro. Resulta que aunque tiene el chip y es completamente funcional para pagar el metro, hay que activarla para que te cobre pasaje estudiante. Según hablé con un amigo hace poco, los estudiantes de acá no tienen que hacer ningún trámite especial, simplemente la usan.
Después de visitar la sede Junaeb de calle Sazié (luego de múltiples protestas de la marmotita, ella se propuso convencerme de ir a otra sede cerca del metro Salvador) me pasaron unos papeles, y la mujer que me atendió dijo que en 5 días más, con suerte, se podría usar normalmente la TNE. Ahora bien, había dos situaciones raras, primero le pregunté "¿Por qué la gente de regiones tiene que hacer una activación extra de la tarjeta, si funciona normalmente al cobrar precio adulto?", Su respuesta fue un murmullo incomprensible, luego de lo cual dijo claramente "bueno, ahora encontré algo raro en tu tarjeta, mira:" Miré la pantalla... Nada raro, Universidad Mayor, Carrera Derecho, Novena Región, María Cristina Schultz Vergara... ¿QUE CRESTA ESTÁ PASANDO? Esa persona tenía asociado mi RUT, quizás desde cuando. Aparentemente fue un error de digitación en Temuco, y se va a corregir luego que esta persona que me atendió corrigiera los datos, aunque igual fue cuático el asunto xD.
En la foto de arriba me pueden ver afirmado en un poste del metro, es aún más caluroso de lo que se ve en la foto. En la foto de abajo, se puede ver a la marmotita mientras descansa luego de un largo día de trabajo. Se ve muy linda mientras duerme.
En la foto de arriba me pueden ver afirmado en un poste del metro, es aún más caluroso de lo que se ve en la foto. En la foto de abajo, se puede ver a la marmotita mientras descansa luego de un largo día de trabajo. Se ve muy linda mientras duerme. Si Dios quiere, viajaremos a Viña del Mar el fin de semana, aún tengo que resolver lo de la inscripción online de los ramos, ya que como se ha vuelto costumbre, el sistema no me permite tomar ramos. Tendré que ir a conversar con don Yuseff otra vez, y hacer la inscripción verbalmente otra vez. Espero ver a la familia de María José y que estén todos bien. Estos días en Santiago han estado muy buenos, aunque me hubiera gustado pasar más tiempo con la marmotita, ojalá el fin de semana podamos estar 100% juntos. ¡Te amo Cote!

lunes, 29 de junio de 2009

Marmotita de regreso en Santiago

Como se puede ver, María José se subió a su cajita de transporte para viajar a Santiago de regreso... El bus estaba programado para las 22:30 aproximadamente, para que pudiera llegar y prepararse para ir a su trabajo a dar vueltas en su ruedita, pero llegó al terminal pasadas las 23:00. Espero pueda llegar bien a Santiago, y luego a su trabajo; es agotador tener que hacer algo temprano después de un viaje tan largo. Decidimos que por un buen tiempo, mejor viajaré yo a verla.. Así que ando buscando una cajita para poder llegar cómodo también xD