miércoles, 29 de diciembre de 2010

Viaje a la madriguera principal

Bueno, es la madriguera nueva de los papás de Marmotita, donde si Dios quiere, veremos los fuegos artificiales de Valparaiso/Viña. Cada año son espectaculares. Viajo a medianoche, y antes tal vez alcance a ver a unos amigos.
Ha pasado mucho tiempo, por fin veré a mi Marmotita con mis propios ojos.  Y por supuesto, comeremos más de alguna cosa rica. Esta vez Marmotita decretó que tendríamos que salir a bailar, qué terrible sufrimiento, pero lo paso bien si es con ella.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Feliz Navidad

A horas de la que inicie la Navidad, en Nochebuena, retorno al blog, al fin. Han pasado demasiadas cosas sobre las que he querido escribir, pero lo haré pronto, en otra ocasión. Por ahora, les deseo a todos una muy feliz Navidad, que puedan disfrutarla junto a sus seres queridos, y sobre todo, que ojalá les acompañe esta sensación de cariño y pertenencia, por todo el año, no solamente cuando la TV les dice que deben acordarse de amigos y familia.
Con mucho cariño, aunque no nos hayamos conocido (aún)




Marmotita y Marmo.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Aviso de utilidad

Aprovecho este blog para un tema un poco más serio, tatnto Marmo como yo estamos en busca de pega.
Ricardo (Marmo) está terminando leyes y yo (María José) soy Ingeniero Civil Industrial, con 2 años y medio de experiencia, así que si saben de algún dato, por favor dejen un comentario y así nos estarán ayudando mucho.
Muchas gracias.
Saludos a todos.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

El Chile que queremos, el Chile que nos duele

Todo este asunto de la ANFP ha estado dando vueltas estos días en las noticias de todos los canales de TV, en las radios, los diarios, el twitter y facebook. Pienso que todo el desarrollo y resolución del asunto muestra simultáneamente dos aspectos de Chile que se contraponen. Y se contraponen una y otra vez.
Por un lado, la labor de Harold Mayne Nicholls, dirigiendo la ANFP, a mi modo de ver es simplemente admirable. Tiene todo lo que uno podría esperar de la gestión de un dirigente, y no sólo un dirigente deportivo; en primer lugar tomó la dirección del fútbol en un momento en que el sistema antiguo, de dirigentes "a lo compadre", con cuentas oscuras, y toda clase de improvisaciones, tenían al deporte máximo en la bancarrota. Basta recordar que en las eliminatorias anteriores a SudAfrica habíamos rondado lo más profundo de la tabla.
Con una dirección sobria, austera y alejada de los escándalos, hizo subir el valor de todo lo que le tocó manejar, dentro y fuera de la cancha. 
Dentro de la cancha, se delinearon metas y estándares que acercaron el verdadero profesionalismo al fútbol, y para eso, eligió a la persona precisa en el momento preciso para lograr implantar una verdadera nueva forma de gobernar el fútbol, al llamar a Marcelo Bielsa, al que me referiré luego.

Fuera de la cancha, el CDF, el canal del fútbol, que apenas se mantenía a flote con 200 mil abonados, aproximadamente, se potenció hasta más que duplicar la gente interesada, el producto "selección nacional" pasó a ser re valorado, y se volvió atractivo para los sponsors, lo que a su vez atrajo más dinero. La buena gestión permitió que se emprendieran proyectos más ambiciosos, como realizar el Mundial Femenino, para lo cual se construyeron nuevos y mejores estadios (incluido el de mi querida ciudad, Temuco), lo que permitió que toda la actividad del futbol se potenciara y fortaleciera. Ahora da gusto ver los partidos, en esos estadios.
Esto trajo como consecuencia que los torneos femeninos, juveniles y amateurs en general, crecieran como nunca antes se había visto, mientras la Selección Nacional por fin se enfrentaba con rivales de mayor calibre. Y encima de todo eso, los recursos generados, que cada vez fueron más cuantiosos, fueron repartidos de forma equitativa entre los clubes, dando impulso a que otros clubes, fuera de los tres de siempre (ColoColo, Universidad de Chile y Universidad Católica) crecieran y se volvieran rivales más dignos, incluso permitiendo que participaran en torneos internacionales. Vergonzoso es recordar cómo luego que los equipos de Santiago quedaron fuera de la Copa Sudamericana, la participación de San Luis quedara relegada a medios regionales, aunque avanzó bastante más que los 3 de siempre.

Bielsa, es otra historia.
El entrenador de la selección de futbol siempre es un personaje relevante, por ser quien dirige a los jugadores del deporte que tiene, por lejos, más cobertura y popularidad, en Chile y en el mundo. El que más recuerdo es el "Pelao Acosta", un tipo bonachón, se nota buena onda, que era como un tío de los jugadores, amigo con los más viejos, (viejo es un término relativo en estos casos), y que paraba sus equipos pensando en no perder. Si por algún motivo inesperado el rival no sólo no ganaba, si no que al desesperarse cometía un error, tal vez se le pudiera meter un gol y hasta ganar, por qué no. En ese esquema, dos jugadores caidos de un milagro, como fueron Zamorano y Salas, ultra goleadores, le permitieron al esquema de Acosta soñar con algo más.

En cambio ahora, teníamos (hasta hace muy poco) un entrenador de la Selección Nacional del cual emanaba algo así como un campo magnético de influencia. A los jugadores, al fútbol, al pueblo.
Cientos de anécdotas cuentan de un tipo que usaba transporte público al principio, y que luego de un tiempo, por comodidad decide comprarse un auto. Y no el típico auto que los jugadores tienen, cada uno más aparatoso y espectacular que el anterior, si no un modesto Toyota, como el que tiene mi vecino de al frente. Lo curioso es que no lo hizo por tacaño, pues para eso pudo disponer de un vehículo de la ANFP, hasta con chofer, si hubiera querido, si no que al preguntarle los sorprendidos periodistas, el les responde que con ese auto puede hacer una vida normal, y no pasar a llevar o faltarle el respeto a la gente común y corriente, donde él va a comer, cuando va al cine, al teatro, de compras, etc.
Chile ADORA a aquel que, teniendo todo para tirarse flores y creerse la muerte, mantiene un perfil modesto y austero. Eso es justo lo que hacía Bielsa, con su buzo de entrenamiento, preocupado del fútbol, sin salir en la televisión opinando de las piernas de alguna modelo, ni comentando algún carrete, si no dedicado a su trabajo, siempre comentando las razones futbolísticas de lo que hacía, nunca haciendo caso de algunos de nuestros periodistas, tan malacostumbrados a meter cualquier tema, por estúpido que fuera, tratando de hacerse los graciosos, disparando alguna tontería que dejara en evidencia su ignorancia o poca rigurosidad como periodistas deportivos.

Todo lo que hizo Mayne Nicholls y Bielsa, se traspasaba, en virtud de alguna "osmosis espiritual", a la gente. Y acá hay una salvedad que hacer; estos valores que involuntariamente HMN y Bielsa encarnaron, son justo los valores del Chile que queremos, aquel que rescata a los mineros, aquel que salva gente en terremotos, aquel que a pesar de los abusos de las empresas hace funcionar a la Teletón, aquel que hace que el carabinero del barrio no acepte sobornos, que el casero en la feria evite modificar la balanza al vender fruta, que levanta un Techo Para Chile, en resumen, que con trabajo y honestidad, se puede triunfar. Es lo que nos hace rescatar las cosas buenas que en nuestro pequeño y lejano país podemos hacer, y que nos hace, como dice la frase, ser "hijos del rigor".
El Chile que nos duele, es el que ha triunfado en las elecciones de la ANFP, es el Chile que creíamos ya no estaba, pero sigue ahí, el que sale adelante con trampas, con engaños, con intrigas, que nos muestra que al haber aunque sea un poco de dinero en juego, los de siempre (y no me refiero a los clubes de fútbol), atropellarán a los más débiles para lucrar de lo bueno que se ha logrado.
La raíz del asunto ha sido que la ANFP hasta ahora repartía los beneficios logrados de forma equitativa entre los clubes, e inexplicablemente, esto logró incomodar hasta a clubes chicos, que son justamente los que uno pensaría eran los más beneficiados en el reparto equitativo.

La aparente lógica detrás de esto es que clubes como ColoColo, la Chile y la Católica, (todos de Santiago, para variar) son los que llevan más gente, por que tienen más hinchas, y tienen más hinchas por que son los que más han ganado, y como han ganado más y tienen más hinchas, tienen más dinero para contratar mejores jugadores, muchas veces venidos desde clubes con menos recursos, o desde el extranjero, lo que perpetúa el ciclo, y como son los que llevan más gente, merecen una tajada mayor de las ganancias. 
Es lo mismo que una vez tras otra ocurre con Santiago, tiene más gente, por lo que requiere más dinero, con más gente y dinero hay más trabajos, y con todo eso, al final más gente se va a Santiago.

Finalmente, por si la cosa no tuviera ya un mal olor, el tufillo a intervención que tuvo el acto eleccionario (¿quién entiende que a la directiva y cuerpo técnico más exitosos, eficientes y queridos de los últimos años los quieran sacar?), y que sigue salpicando a nuestro Presidente Piñera (se rumorea fuertemente y en algunos casos se afirma que Piñera llamó insistentemente al primer candidato opositor, para que mantuviera su candidatura, y que finalmente fue el club de ese dirigente, de Everton, quien inició el apoyo al dueño de Unión Española, el anti-célebre señor Segovia, para que se presentara como oposición a HMN), todo lo cual, tiñe color (y olor) vinagre, todo lo que pudo exprimir de popularidad al evento de los mineros.
Piñera no basa su "popularidad" en las encuestas en el cariño, el carisma o la admiración, la basa en resultados, como el de los mineros, y aún así, con un evento de nivel mundial, sólo logró empinarse sobre el 60% de apoyo. 

Ahora, que el conflicto mapuche se ha aletargado, que aún no hay movimientos fuertes de reivindicación laboral (¿alguien se ha fijado como se crean trabajos de forma artificiosa, para inflar las estadísticas? Se de una fuente directa cómo lo están haciendo, y da asco y vergüenza también, pero es otro tema), se le viene la noche encima al gobierno al encontrarse a quemarropa con que la supuesta reconstrucción es un espejismo (nadie espera que se reconstruya todo en 6 meses, es imposible, pero lo que realmente ocurre va de la mano con actos de corrupción y negligencias que rayan en lo ridículo), y junto con este tema de la ANFP, pintan un retrato del Chile que nos duele, que sigue instalado, que nos recuerda que todas las cosas buenas perecen si no las cuidamos, si no votamos pensando en qué hará quien elijamos una vez electo, si no construimos un mejor país nosotros mismos, si nos creemos el cuento de que en Chile todo está bien, y que debemos dedicarnos a ver programas de farándula y escándalos de poca monta.

El Chile que queremos y el Chile que nos duele coexisten, depende de nosotros darle más o menos metros cuadrados a uno u otro. 
Les dejo un link del Mostrador, con un artículo escrito por alguien mejor informado y con muchos más pergaminos que yo, pero aún así, coincidimos conceptualmente.

jueves, 4 de noviembre de 2010

La Felicidad

Dura tan poco... Pero si. En unos minutos viajo a ver a la Marmotita, que estará de cumpleaños, y entre otras cosas, llevo esto:
Son 5 vales para comer en Juan Maestro, el mejor local de comida rápida en Chile, entre los mainstream, por supuesto. Hacer un ranking sobre todos los locales que preparan churrascos es otra cosa.  Por ahora con estos 5 nos destruiremos probablemente Marmotita y yo.
Espero le guste la sorpresa que tengo pensado darle en Santiago...

domingo, 31 de octubre de 2010

Por fin encontré la serie (parte 2 y final ejalé!)

Resulta que el preámbulo de lo que pensaba escribir salió tan largo que mejor lo dejé como un post aparte. La super ultra mega serie que me hizo explotar el cráneo y que tiene todos los ingredientes para ser mi nueva serie de TV favorita se llama:

THE WALKING DEAD
Por casualidades de la vida, me la encontré, por que me habían recomendado el cómic, y además había visto un video sobre los efectos especiales de la serie, pero no pensé que la llegarían a transmitir en Chile.
Últimamente había visto un par de películas de zombies, como ZombieLand, que comenté hace algún tiempo, y otro montón más de las mismas, unas buenas, otras no tanto.
Las películas o series de zombies, vampiros, hombres lobo o lo que sea sobrenatural, tienen infinitos elementos en común dentro de sus subgéneros; los zombies siempre comen gente, los vampiros chupan sangre y andan de noche, los hombres lobos se activan con la luna llena, etc. Si alguien por dárselas de creativo cambia alguno de los parámetros básicos, resultan bodrios intragables como Twilight, con sus vampiros emo brillantes y sus hombres lobo sin polera por toda la película (sorry Marmotita, ando rebelde hoy xD).
En el caso de los zombies, por algún motivo siempre hay alguno que traiciona al resto (Resident Evil, ZombieLand, Dawn of the Dead, etc), siempre los protagonistas se desplazan de un lado a otro (nunca he visto una en que los protagonistas se queden en un pueblo rodeados de zombies o en un edificio, siempre tratan de irse a algún lado donde haya otros personajes más o menos normales; Resident Evil ha hecho ya 4 películas basándose en esa pura línea xD. Y como toda serie/película de zombies, los idem son super inofensivos estando de a uno, pero igual que los flaytes, si se junta un lote más o menos, se ponen peligrosos. También uno se pregunta, ¿Acaso todos los sobrevivientes que queden valdrán la pena arriesgarse a morir entre zombies para ir a encontrarlos? ¿Que tal si los sobrevivientes son una colonia de asesinos pedófilos con lepra e hinchas de la U? En ese caso me dedicaría a tener una buena relación de vecino con los zombies antes que irme a encontrar con esos sobrevivientes xD... Pero me voy del tema.
Esta serie tiene todos esos elementos y los respeta al pie de la letra. La gran gracia del show es que hace que todo lo que sabemos de antemano funcione y funcione BIEN. Nada de creatividad rara, nada de giros extraños como que los zombies vuelan o que brillan a la luz del sol, son zombies bien zombies y punto.
La introducción de la serie es bien de cómic, y la construcción de los personajes es simple y clara, quedando todo nítido con el primer capítulo. Está muy bien dirigida, de hecho el director ha hecho pelis como The Mist y Shawshank Redemption, se llama Frank Darabont este jovencito.
El primer capítulo dura una hora, y pasan volando. Lo bueno es que no intenta sacar elementos de Lost, como ha tratado de hacer cuanta serie ha salido ultimamente (sorry Fringe, The Event, Flash Forward), ni tiene tanto agujero en el guión (sorry V); sé que es temprano para dar un veredicto, pero es lejos mejor primer capítulo que todas las otras series que he testeado estos meses.
No se la pierdan, en Chile al menos, sale mañana lunes a las 22:00 hora local, por FOX.


Por fin encontré la serie (parte 1)

Luego de mucho tiempo deambulando por diferentes series, cuando terminó Lost, pensé que ya nada me motivaría a seguir con ganas una serie de TV. Heroes bajó su calidad hasta hacerse intragable, Fringe se fue desinflando también, Flash Forward fue una estafa, The Event es como tomar Lost, meterla en una batidora, agregarle mayonesa, pasarlo por el microondas y servirlo a las 3 AM después de un carrete.
Luego apareció No Ordinary Family, que tiene potencial, pero aún no logra salir del chispazo inicial, le voy a dar algunos meses para ver si la sigo o no.
Finalmente, gracias a la Marmotita, encontré un par de series lo suficientemente buenas como para seguirlas, aunque ambas tienen un componente que se me hace un poco desagradable. Las series son (o eran, por que ahora creo que tendré la mente puesta en una sola, de la hablaré casi de inmediato xD) Spartacus y True Blood.
Luego de ser sorprendidos tantas veces por una serie, es dificil reemplazarla...

Ambas series aparecieron en el cable de la Marmotita en su madriguera, y como ella las recomendó, las vi. Spartacus narra la historia de un gladiador, llamado Jaime...NO. Obvio que se llama Spartacus el protagonista, y luego de capturarlo y separarlo de su señora, lo hacen gladiador para que pelee con otros capturados de todo el mundo conocido. Al principio no se anima mucho, hasta que el dueño del criadero de gladiadores le dice "si peleas con ganas, te pillo a tu mina y te la traigo. Bañadita incluso".
Spartacus se vuelve loco y se anima como para matar a combos a un cerro, pero le sacan la cresta igual. Descargué (por puros motivos de análisis académico) toda la primera temporada, así que la voy a ver de seguro. La serie tiene la particularidad de estar grabada como si vieramos en la tele "300: The Series". Los efectos, la sangre, hasta la paleta de colores es igual, imagínense que hasta se trajeron al negrito que dice "THIS IS MADNESS!", para que sea entrenador de los gladiadores, o sea que cuando lo tiraron al pozo en 300 sobrevivió hasta que tuviera otro rol. Ojalá los otros persas que cayeron al hoyo estén por firmar algún contrato para salir a lo menos en Los Venegas, o si no tendrá que ir Piñera y Goldborne a sacarlos en medio de un circo de periodistas y cámaras, y eso es algo que ya nadie quiere repetirse.

La otra serie de repuesto era hasta ahora True Blood, que había visto sólo esporádicamente, pero que gracias a la Marmotita, pude ver entera hasta el último capítulo que ha salido al aire. Claro, si es de vampiros, aunque brillen de día, Marmotita los va a ver, así que mientras estábamos en la madriguera, vimos miles de millones de capítulos de True Blood.
A ratos no se si es más fantasioso el mundo de True Blood, con vampiros que se hacen públicos al inventarse la sangre sintética, o los "red necks" que pululan por la pantalla en cada capítulo.

O sea, vivo en Temuco, al sur de Chile, y por todos lados hay gente de campo, pero estos giles que salen ahí haciendo de pueblerinos a veces parecen animales parlantes. Como que los productores de la serie pensaron "hey, hagamos una serie para ridiculizar a la gente de New Orleans! Si, hagámosla, pero para que no aleguen, digamos que va a ser de vampiros! SIIII".
Hasta ahí todo bien con ambas series, tienen buenos momentos, un argumento interesante y personajes entretenidos, pero en ambas se repite un factor que me parece un poco innecesario, y que repiten más allá de lo que mis gustos personales consideran que sirva a sus respectivas series. Un poco en Spartacus y demasiado en True Blood, ambas series más parecen series sobre la homosexualidad de sus personajes que series sobre el tema por el que las publiciten. Me parecería re bueno que hubiera una serie que dialogara sobre la vida de los homosexuales, no tengo nada contra ellos, pero en estas series ese factor aparece tanto y tan seguido que a ratos uno se olvida que son de gladiadores y vampiros. 

Onda, señores guionistas, ¿por que no hacen una como "The L Word" pero con hombres y listo? 
En ese contexto, es que encontré una joyita que es realmente la serie sobre la que iba a hablar, ¡wuaja! Bueno, como este blog lo leo yo mismo, mi polola y sólo unos pocos más, me doy el lujo de hacer un post enorme; además, supongo que mientras más escriba, mejor, ¿no?.